Las secciones infantiles de las librerías están repletas de miedos y frustraciones. Cuando eres un un puerquete todos esos cuentos te fascinan, te transportan a mundos irreales. Después durante unos años de tu vida los miras con desprecio y tenura. Pero cuando ya has atesorado más de media docena de cromos de la colección “las [...]
Archivos de la categoría ‘Vomitorium’
¿Cuentos para niños?
Publicado en Vomitorium el 16 marzo 2009 | 3 Comentarios »
Sincero agradecimiento
Publicado en Vomitorium el 16 marzo 2009 | 2 Comentarios »
Estas palabras son un sentido homenaje a todas las personas que quiero y que me desprecian. A todos los que despreciándolos yo me quieren. A los que llevan clavado en la frente el cartel de cerrado por olvido. A los que mi presencia sólo les agrada cuando estoy ausente. A los que inspiran mi inocente [...]
Queridos reyes vagos:
Publicado en Vomitorium el 12 marzo 2009 | 2 Comentarios »
Si la fe se inventó un martes, el miércoles por la tarde nuestros admirados homínidos decidieron acudir a su camellosaurus en busca de unos puñaos de crack (todavía el gramo no había sido descubierto). Tras la compra acudieron a la pequeña taberna en busca de una esquina donde poder consumir aquello con cierta tranquilidad. Después [...]
Y el hombre inventó al Señor
Publicado en Vomitorium el 11 marzo 2009 | 6 Comentarios »
Para algunos la televisión representa el invento más significativo de la historia de la humanidad. Para otros es la rueda, Internet, el manejo de la electricidad o el PNV. Yo lo tengo claro. El mayor invento de la historia es la fe. Bajo la dulce apariencia de lo que se supone nos da fuerza para [...]
Disfuncionarios
Publicado en Vomitorium el 9 marzo 2009 | 5 Comentarios »
Ayuntamiento de Donostia y Ministerio de su puta madre anuncian nueva convocatoria de oposiciones para cubrir 100 plazas de Forrest Gun. Imprescindible euskera. Perfil la ostia de alto. Que coño, una cosa es parecer tonto pero que siempre sea un tonto vasco. Si para cambiar el domicilio en la OTA es necesario invertir cuatro horas [...]